Thursday, October 30, 2014


EPD
"tú  me acostumbraste . . ." Frank Domínguez
...el filin se viste de Luto 

LUNA SOBRE MATANZAS  Celia Cruz con La Sonora Matancera

"Creo en la inspiración. No tengo una probeta para meter hoy una clave de sol y otra mañana, más un tres por cuatro, para batirlo después. A veces me levanto de madrugada (…). En el piano portátil compongo a esas horas con el volumen bajo. Necesito el piano para sentirme bien componiendo. Por lo general, la idea de la letra viene primero, mientras aflora la música. En ocasiones la canción no surge completa y me está rondando día tras día (…). Pasa un año y no hago nada Nuevo. Tengo que sentirme inspirado (…). Pienso que la letra es esencial. Leo mis textos, despojados de cualquier adorno, como si fueran un poema. E intento no escribir por escribir, evitando esos finales que parecen pegados, abruptos. Lo que he dicho debe tener una ilación, una progression, y no golpes efectistas. Me gusta mucho la metáfora, pero una canción no puede estar formada por frases pegadas. Para probarlas, me las canto: si me emociona (…), la doy a conocer."

Frank Domínguez Padrón Compositor y Pianista, Intérprete del FILIN
Autor del conocido tema "Tú me acostumbraste"

FRANK DOMINGUEZ Canta sus Canciones 1958  foto: Peter Menendez Collection
Ícono del "Filin", Domínguez no solo marcó una época de la música en Cuba, sino que varias de sus composiciones trascienden su vida, incluso en las voces de reconocidos cantantes de talla mundial. En 1958, lanzó su primer disco: "Frank Domínguez canta sus canciones", un suceso en la historia musical cubana. Entre sus títulos más conocidos están "Tú me acostumbraste", "Pedacito de cielo", "¿Cómo te atreves?", "Me recordarás" e "Imágenes". Tú me acostumbraste le hizo conocido en varias latitudes del planeta en las voces de intérpretes como las cubanas Elena Burke, Olga Guillot, pero también internacionales como Chavela Vargas, Pedro Vargas, mexicanos y el brasileño Caetano Veloso.Domenico Modugno, Tom Jones, Mina, Gal Costa, Lola Flores, Luis Miguel, Sara Montiel, los Gipsy Kings y Andrea Bocelli, entre otros, hicieron suyos ese bolero.

FALLECIÓ FRANK DOMÍNGUEZ, PATRIARCA DE LA CANCIÓN ROMÁNTICA EN CUBA Y LATINOAMÉRICA por Wilfredo Cancio Isla

El pianista y compositor cubano Frank Domínguez, autor de temas imprescindibles en el cancionero popular latinoamericano del siglo XX, falleció la madrugada de este miércoles en la ciudad de Mérida, México, a los 87 años.

El deceso de Domínguez fue confirmado por fuentes familiares y por el cantante Bobby Jiménez, amigo del célebre compositor y residente en Bélgica. Su hija, Glennys Domínguez, publicó en su página de Facebook una foto junto a su padre, con una cinta luctuosa y la expresión “Descansa en paz”.No se ofrecieron detalles sobre las causas del fallecimiento de Domínguez, quien en los últimos años estuvo aquejado de una profunda depresión que lo alejó incluso del disfrute de sentarse al piano, su espacio de vitalidad por excelencia.

Con la muerte de Domínguez, la música cubana e iberoamericana no solo pierden al artífice de canciones eternas como “Tú me acostumbraste”, “Me recordarás”,  “Imágenes” y “Un pedacito de cielo”, sino también al patriarca que estilizó el sentimiento romántico de una época.El hombre que junto al piano-bar del club Sherezada y “envuelto en las miradas azules de los iniciados del filin” dio vida a la misa mayor de la bohemia cubana, al decir del escritor Guillermo Cabrera Infante. El artista que le dio al bolero un rostro inconfundible de modernidad.

ANIMADOR DE LA BOHEMIA HABANERA
Solo “Tú me acostumbraste” hubiera bastado para convertirlo en un ídolo de fama universal, cantado por una pléyade de talentos y voces tan excepcionales y distintos como los de Olga Guillot, Chavela Vargas, Toña la Negra, Pedro Vargas, Caetano Veloso, Lucho Gatica, María Bethania, Lola Flores, Sara Montiel. Andrea Bocelli y Luis Miguel.“Cómo despedir a quien tanta música buena nos dio y del que tanto aprendimos. Cómo despedir a Frank, el amigo con quien tantos momentos maravillosos dentro y fuera del escenario compartimos. Su huella ha quedado ya por siempre en la música eterna que siempre vivirá como él”, escribió el conocido cantante y compositor Meme Solís tras conocer la noticia.

Nacido el 9 de octubre de 1927, en el poblado habanero de Güines (hoy provincia de Mayabeque), Domínguez sintió atracción por la música desde su niñez. Siendo aún muy pequeño, la familia se trasladó a Matanzas y fue allí donde surgieron sus inquietudes musicales y su obsesión por el  piano, que aprendió a tocar en casa de unos vecinos, imitando a los demás. A los 11 años ingresó en el Conservatorio Orbón, donde se graduó con notas sobresalientes. Casi simultáneamente, entre 1945 y 1947, comenzó a desarrollar actividades musicales junto al cantante Gilberto Aldanás en el Teatro Sauto y el Auditorium del Colegio Irene Toland, y se presentó en programas radiales de la emisora local CMGW.

UNA TENTACIÓN PODEROSA
En 1947 se trasladó a la capital cubana para cursar estudios de Farmacia en la Universidad de La Habana, siguiendo el consejo de su padre, Nicolás Domínguez Isla, doctor en Farmacia y representante de de la famosa Droguería Sarrá. Pero La Habana de esos años era una tentación demasiado poderosa para un joven decidido a probar su talento artístico. Domínguez comenzó a frecuentar emisoras radiales habaneras en 1948 y pronto una de sus canciones, “Refúgiate en mí”, quedaría grabada en un disco del Conjunto Casino con el sello Panart.

En 1951, con el despegue de la televisión, Domínguez decidió sumergirse por completo en el mundo artístico. Se presentó en el programa Buscando Estrellas, donde se llevó los máximos premios y se abrió el camino para una propuesta de hacer el espacio Sábado Musical, con canciones suyas y de otros compositores. Pero 1952 va a ser su año grandioso tras asumir labores como intérprete en el bar Océano y conocer al cantante René Cabell. Fue el momento de la creación de “Tú me acostumbraste”, inicialmente grabada por el Conjunto Casino y convertida luego en himno por la interpretación temperamental de Olga Guillot.

Fue así que el nombre de Frank Domínguez comenzó a cobrar dimensión continental, popularizado en México y cantado también por Lucho Gatica con Los Cuatro Soles.

TU ME ACOSTUMBRASTE  Olga Guillot 

CON ELENA BURKE
En la cima de la popularidad, Domínguez se afianzó en los bares y cabarets más famosos de la vida habanera, participó en producciones musicales y creó su propia agrupación, junto a César Portillo de la Luz, en el cabaret Sans Souci.

En 1958 fue premiado como Compositor del Año, firmó contrato con el sello Gema para producir el disco Frank Domínguez canta sus canciones y se asoció para trabajar con una solista que se convertiría con los años en una figura emblemática de la música cubana: Elena Burke, la Señora Sentimiento. Con la Burke trabajó en el Bar La Gruta y en Club Sherezada hasta 1961, fecha en que la alianza artística entre ambos llegó a su fin, aunque la fraternidad entre ambos se mantuvo hasta el final y ha impregnado a sus respectivas familias hasta hoy.

Domínguez figuró entre los hacedores de la primera producción musical de la etapa revolucionaria, estrenada el 3 de Julio de 1959 con el título de Consumiendo productos cubanos, y foguró entre los fundadores de El Gato Tuerto, un espacio que se hizo popular en la vida nocturna de La Habana y acogió al arte de vanguardia de la época.

ME RECORDARAS  Elena Burke

UN TRABAJADOR INCANSABLE
Domínguez trabajó también por esos años incansablemente en el Club 21 y el Restaurante Monseñor, en el Vedado;  animó El Rincón Bohemio de Berta Camejo, dirigió espectáculos musicales y participó en festivales de la canción, aunque su figura no recibió los reconocimientos que su lugar en la música cubana y continental ameritaban.

Pasaron 30 años antes de que el sello EGREM editara un disco con sus canciones: Tú me acostumbraste (1991). En 1993, Domínguez decidió radicarse con su familia en Mérida, Yucatán. En años recientes viajó a Miami en varias ocasiones para presentarse en clubes y espectáculos.

“Ha sido una estancia muy emotiva, con gente que se te acerca para abrazarte y decirte ‘te admiro, te quiero’ o ‘me enamoré de mi mujer escuchándote… Uno se siente que está vivo”, relató el artista tras su primera visita a Miami, en abril del 2001. En esa ocasión, Domínguez recibió un tributo a toda su carrera, invitado por Meme Solís a sus conciertos en Miami. En el 2003 regresó para el concierto Feeling para tres, junto a Meme Solís y Renee Barrios, oportunidad en la que cantó también con Malena Burke, Maggie Carlés y Luis García.

 TU ME ACOSTUMBRASTE  Andrea Bocelli

Lo sobreviven en México su esposa Josefina, sus hijos Glennys y Frank, y sus nietos, Jennifer, Glennys y Jorge Carlos. Sus cenizas se depositarán hoy 30 de Octubre en una cripta de la iglesia María Inmaculada, de Mérida, donde Domínguez residía junto a su familia. 


exitos de su Carrera Artistica  1945 - 2014 

1945 - 1947
Empezó en Matanzas, Cuba a desempeñar actividades musicales con Gilberto Aldanás, en las aulas escolares, en el Teatro Sauto y en el Auditorium del Colegio Irene Toland, así como programas de radio en la emisora C.M.G.W, hoy Radio 26 de Matanzas. 

1947
4 de Julio de 1947 se graduó de Bachiller en Ciencias en el Instituto de Segunda Enseñanza, y en septiembre de ese mismo año, se matriculó en Farmacia, en la Universidad de La Habana. Era su costumbre llevar su libreta de canciones y cuando faltaba algún profesor se iba con un grupo de compañeros al Bar de Física a “tocar el piano, descargar y matar el tiempo”, según sus propias palabras. Es en ese lugar donde conoció a Ángel Díaz, un día que interpretaba una versión de Ya no me quieres, de María Grever, y nunca pudo olvidar lo que le dijo entonces .”…Qué haces tú estudiando Farmacia, si eres un verdadero artista….”

1948 - 1951
Frecuentaba varias emisoras de radio, aumentando sus relaciones con personalidades del arte y la cultura. Conoció a Rolito Rodríguez, quien le pidió una canción: Refúgiate en mí, la cual quedó como su primera canción grabada en un disco, aquellos Panart de 45 R.P.M., con el Conjunto Casino. 

1951
Decidió dedicarse totalmente a la vida artística, pues en ese período se buscaban figuras para la televisión. Se presentó en el programa televisivo Estrellas para la TV, ganando el doble premio que en aquel tiempo se otorgaba a los participantes: Primer Premio por aplausos del público y Segundo Premio por ser el más televisivo. Todo esto sucedió el 26 de febrero de 1951.La productora Clara Ronay le ofreció su programa Sábado Musical y continuó haciendo televisión con Gaspar Fumarejo.

1952
Comenzó a trabajar como autor e intérprete en el bar del Hotel Océano, conociendo a René Cabell, El Tenor de las Antillas, y es cuando compuso Tú me acostumbraste, la cual quedó grabada por primera vez con la orquesta Casino de la Playa. Esta canción resultó ser todo un éxito, convirtiéndose rápidamente en un hit nacional. Es cuando Olga Guillot lo trajo a México y Lucho Gatica lo popularizó con el cuarteto Los Cuatro Soles. A lo largo del tiempo, Tú me acostumbraste, es la canción de Frank Domínguez que más veces ha dado la vuelta al mundo, en las voces de intérpretes como Los Tres Ases, Chavela Vargas, Pedro Vargas, Caetano Veloso, Domenico Modugno, Tom Jones, Mina, Gal Costa, María Bethania, Lola Flores, Luis Miguel, Sara Montiel y los Gipsy Kings, entre otros.

1953
Comenzó en Matanzas un programa radial llamado Dos voces y un piano, con la poetisa Griseida Vidal. Conjuntamente realizó actividades en el liceo de dicha ciudad, con la también poetisa Carilda Oliver Labra, Premio Nacional de Poesía del Ministerio de Educación.

1954
Una empresa mexicana lo contrató para actuar en el Club Los Nápoles, en donde conoció a Tulio Demicheli, productor italiano que buscaba una melodía de jazz pegajosa para la película Un extraño en la escalera, que filmaría con Silvia Pinal y Arturo de Córdova. Ahí es cuando compuso El hombre que me gusta a mí y se promovió a través de Columbia Pictures.

1955
En noviembre de 1955 llegó a La Habana la exótica cantante de Puerto Rico, Lucy Fabery, con quien Frank trabajó unas semanas en el Bambú Club. Lucy le grabó su canción Refúgiate en mí con el grupo electrónico de Julio Gutiérrez y cuando llegó a México fue escogida para ser la vocalista del tema de la película anteriormente citada.En ese año arribó a La Habana, Fernando Fernández y se reunió con el maestro para grabarle varios temas que se llevó a México.

1956
Ya para el año 1956 la popularidad de sus canciones alcanzó tal magnitud que decidió firmar un contrato con la PEER. Junto a Ernesto Roca siguió trabajando en el famoso recinto de los años 50 Sans Souci, musicalizando sus producciones bajo la dirección artística de Alberto Alonso y la dirección musical de Rafael Ortega. En ese año recibió un trofeo por el éxito de sus canciones en producciones musicales. En el club Nevada Cocktail Lounge formó su primer grupo-combo. En la guitarra estaba César Portillo de la Luz y Dandy Crawford vocalizaba las melodías en inglés y portugués.

1958
El Maestro Frank Domínguez fue premiado como El Compositor del Año. En mayo de ese año firmó con la compañía Gema, para grabar el disco Frank Domínguez canta sus canciones, compartiendo honores con músicos de la estatura de Guillermo Barreto (batería), Papito Hernández (bajo) y Rafael Somavilla (vibrafono), entre otros. En septiembre emprendió una gira por toda la isla, desde Varadero hasta Ciego de Ávila, con René Cabell. Y en octubre inició un trabajo en pareja con Elena Burke, que se prolongó cuatro años, actuando en centros emblemáticos de aquella Habana en ebullición y belleza, como el Club 21, el Hotel St. John, teatros y recitales. Juntos grabaron el L.P. A solas con Elena Burke, en el que estrenó su canción La dulce razón, con el sello Cubartimpex.

1959
De mayo a julio de1959 actuaron en el recién estrenado Bar La Gruta, alternando con Esther Montalván. El 3 de Julio de 1959 se estrenó la primera producción de la Revolución, llamada Consumiendo productos cubanos, que llegó a ser todo un éxito de pista durante un año y medio, siendo toda la música y letras de las canciones del maestro Frank Domínguez. Esta fue la primera producción que llevó música de un autor cubano, actuando en ella Rosita Fornés, Roberto y Mitsouko, Armando Bianchi, Kari Russi, Los Bucaneros y Los Tres Pimpollos, entre otros. En ese mismo año se estrenó la revista Noches de Ali Bar, con René Cabell, Frank Domínguez y Fernando Álvarez. Es cuando Fernando le estrena sus canciones Me recordarás, Si tú quisieras y Página en Blanco.

1960
Frank Domínguez fue elegido por Humberto Bravo, personaje famoso de la televisión, para inaugurar el Canal 13 de Lima-Perú, en donde actuó durante dos meses. Es ese período fue reconocida una de sus canciones más populares, Imágenes, y él mismo, como El Autor más destacado, por la Revista Cinema, recibiendo dos diplomas de manos de Rita Montaner. De regreso a Cuba, el 26 en mayo de 1960, comenzó nuevamente a trabajar con Elena Burke en el Club Scherezade. En septiembre se estrenó la producción Como le gusta a Usted, de Joaquin Riviera. También formó parte del grupo de artistas que inauguraron el club El Gato Tuerto.

1961
Musicalmente, en el año 1961 Frank Domínguez y Elena Burke se separaron. Él comenzó a trabajar en El Rincón Bohemio, en donde le otorgaron una medalla de honor por sus composiciones e interpretaciones. Este era un lugar muy acogedor, propiedad de Bertha Camejo, algo así como un café cantante. A la hora que llegaba el artista, era invitado a cantar, a tocar el piano, a decir sus versos, a comentar sus proyectos futuros; se hacían fotos para un álbum y estampaban sus firmas en la pared, con la fecha que visitaba por primera vez este agradable bar. Se encontraba en el Edificio Foxa, uno de los más emblemáticos de aquellos tiempos.

1962
Frank conoció a Martha Justiniano; le gustó su voz, y ella aceptó su propuesta de trabajar juntos en La Gruta y el Hotel Capri, así como realizar giras por el interior de Cuba y participar en programas de radio y televisión. Grabaron el L.P. Martha y Frank. Durante los años siguientes Frank viajó por toda la isla brindando sus canciones en conciertos y festivales del Feeling en Casas de la Trova Cubana. Son muchos los cantantes que formaron pareja con el maestro, a quienes a su vez apoyó en su promoción y, modestamente, en su bregar artístico.

1965
Se estrenó la producción El Fantasma lo invita, en el Hotel Nacional de Cuba, el cual por 2 años deleitó al pueblo. El 28 de noviembre de ese mismo año Frank obtuvo el segundo premio en el Festival de la Canción en Varadero, y compone Gira Gira y Solo pedirás Cha, Cha, Chá. 

1968
Se realizó a nivel nacional una evaluación a los artistas cubanos, obteniendo el maestro la calificación A-1 Especial. 

1979
Tomando como referencia una de las emblemáticas composiciones de Frank Domínguez, se inauguró, en noviembre de 1979, el Club Imágenes en la ciudad de La Habana. Todos los años que siguieron fueron de constante bregar para el maestro Domínguez, con participación en festivales, giras artísticas, tocando y deleitando a los amantes de sus boleros y el feeling en centros nocturnos, restaurantes y hoteles.

1989
Participó en el Festival del Bolero en la ciudad de México, visitando Oaxaca y Acapulco y participando además en un programa de Verónica Castro. Por razones familiares, regresa a Mexico en el 1993. Visita a  Mérida, Yucatán, junto con su esposa Josefina, para visitar a sus hijos Glennys y Frank y sus nietos, Jennifer, Galennicita y Jorge Carlos, quienes vivían ahí desde algunos años atrás. Quedó prendado de la belleza y tranquilidad de esa ciudad, y hasta hoy, naturalizado mexicano, vivio feliz en la capital yucateca en unión de sus seres queridos.

2011
En noviembre de 2011, el Maestro Frank Domínguez fue distinguido por la Sociedad de Autores y Compositores de México, con el Reconocimiento Trayectoria 50 años y más . . . 








. . . un apunte histórico 1928,
   construcción de una República  

BOLETIN DE OBRAS PUBLICAS agosto-septiembre 1928
PROYECTO hace dos meses, realización plena hoy: el nuevo Prado con sus bancos marmóreos, sus farolas monumentales  la magnífica doble hilera de laureles, es un nuevo paso de avance hacia La Habana futura, metrópolis del crucero oceánico, punto de conjunción de las grandes rutas New York - Buenos Aires, Europa – Asia. 

REPUBLICA DE CUBA  | SECRETARIA DE OBRAS PUBLICAS 
BOLETIN DE OBRAS PUBLICAS
VOL. V    HABANA   |   NUM. 3   AGOSTO-SEPTIEMBRE 1928 

Publicado bajo la administración del Honorable Presidente de la Republica General Machado  Morales, siendo Secretario de Obras Publicas el Doctor Carlos Miguel de Céspedes.

escrito y diseño grafico: Arq. Carlos Alberto Fleitas

fotos: Fleitas Cuba Collection  © 2014 Carlos Alberto Fleitas 


. . . un apunte histórico 1929,
   construcción de una República  

BOLETIN DE OBRAS PUBLICAS abril-mayo-junio 1929

Carlos Miguel de Céspedes, sobre el ultimo andamio de la cúpula capitolina, a cien metros sobre el nivel de la cuidad, piensa en el día, inmediato ya, en que, a pesar de todas las opiniones adversas y de los agoreros impotentes, podrá decirle una vez más al Presidente de la Republica: “General Machado, su orden ha sido cumplida, Cuba a tiene su Capitolio.” 
23 de abril de 1929

REPUBLICA DE CUBA  | SECRETARIA DE OBRAS PUBLICAS 
BOLETIN DE OBRAS PUBLICAS
VOL. VI    HABANA   |   NUM. 3   ENERO-MAYO-JUNIO 1929 

Publicado bajo la administración del Honorable Presidente de la Republica General Machado  Morales, siendo Secretario de Obras Publicas el Doctor Carlos Miguel de Céspedes.

escrito y diseño grafico: Arq. Carlos Alberto Fleitas

fotos: Fleitas Cuba Collection  © 2014 Carlos Alberto Fleitas 




. . . un apunte histórico 1929,
   construcción de una República  

FLEITAS CUBA COLLECTION
BOLETIN DE OBRAS PUBLICA  enero 1929
Y el día 31 de enero fue colocada la ultima viga de acero de la ponderosa armazón que sostendrá la estructura de piedra, cemento y mármol de la monumental cúpula capitolina, poderosa afirmación de nuestra capacidad constructiva, remate soberbio del templo consagrado a la Independencia y a la Dignidad nacional de Cuba Libre.

REPUBLICA DE CUBA  | SECRETARIA DE OBRAS PUBLICAS 
BOLETIN DE OBRAS PUBLICAS
VOL. VI    HABANA   |   NUM. 1   ENERO 1929 

Publicado bajo la administración del Honorable Presidente de la Republica General Machado  Morales, siendo Secretario de Obras Publicas el Doctor Carlos Miguel de Céspedes.

escrito y diseño grafico: Arq. Carlos Alberto Fleitas

fotos: Fleitas Cuba Collection  © 2014 Carlos Alberto Fleitas 



Wednesday, October 29, 2014


. . . espacios urbanos,
           construcción de una República

FLOGAR Galiano y San Rafael 1958-1959
De Compras 
por: Ciro Bianchi Ross

En La Habana de mi infancia, no era lo mismo comprar en la calle Galiano que hacerlo en la Calzada de Monte. En las tiendas de Galiano compraban los de mayores posibilidades económicas, reales o supuestas, y las de Monte quedaban para los de menos recursos. En las primeras, la categoría de la zona estaba incluida en el precio del producto y hasta los dependientes de esos establecimientos comerciales eran distintos, con sus camisas de manga larga y la ineludible corbata, mientras que en Monte era común verlos hacer su trabajo en camisa de manga corta, aunque en una y otra calle las vendedoras vestían invariablemente de blanco, en verano, y de negro en invierno. Hablo de dos zonas comerciales bien caracterizadas y no las únicas que tuvo La Habana de ayer y que en buena medida siguen siendo las de hoy. En la de Galiano, tiendas como El Encanto, La Época, La Ópera, Fin de Siglo, La Casa Quintana, Flogar… En Monte, Los Precios Fijos, La Isla, La Nueva Isla… en las que mi familia tenía sendas libretas de crédito que le permitían comprar y pagar después. Monte, por decirlo de alguna manera, era más popular; conservaba en 1958 el «sabroso criollismo» que le vio Jorge Mañach en 1926. Acentuaban ese rasgo los muchos kioscos que se emplazaban en las anchas aceras de frente a la Plaza de la Fraternidad, en los que podía adquirirse desde un pollito teñido de violeta, que por más que se le cuidara moría irremisiblemente a los dos días de adquirido, hasta un cohete para viajar a la Luna… de juguete, por supuesto, o ese artículo que se pasó por alto en el momento oportuno y que acababa comprándose, de prisa y sin miramientos, en cualquier parte. Tiendas, salvo excepciones, relativamente pequeñas, las de Monte, generalmente sin aire acondicionado, pero con unos ventiladores de pie, enormes, siempre de color oscuro, que se obstinaban en espantar el calor y hacer más agradable el ambiente.


WOOLWORTH'S Ten Cent Galiano y San Rafael 1950's

FIEBRE DEL SABADO EN LA NOCHE


El sábado era día de tiendas. Aprovechaba el día la mujer trabajadora y también el ama de casa. No acudían a un solo establecimiento, sino que recorrían todo un rosario de ellos a fin de sopesar la oferta, comparar los precios y decidirse por lo que estimaban mejor. El sábado, de tanto público en las tiendas de Monte no cabía un alfiler; tampoco en las de Galiano. Las mujeres, sin formar cola ni preguntar quién era el último, se pegaban al mostrador y la empleada las atendía, sin que hubiera protesta, por un orden que establecía ella misma.



No todas compraban. Estaba la que lo revolvía todo y se iba con las manos vacías y corría a la tienda de al lado con la esperanza de un mejor precio. Y la que se probaba la ropa más cara para decidirse al final por una blusita de apéame una. Era una clientela marcadamente femenina la de las tiendas; el sábado o cualquier otro día de la semana. La madre, no sin esfuerzo, conseguía arrastrar al hijo, que no cesaba de refunfuñar hasta que le compraban lo que quería o, según las posibilidades, lo que se le pareciera. Raramente a la excursión se sumaba el esposo. Pero este, ya dentro del establecimiento, permanecía distante, ajeno a las vidrieras y a los mostradores, más interesado en atisbar, con mayor o menor discreción, a la esposa ajena que en seguir las peripecias de la propia.

Las tiendas abrían a las ocho de la mañana y cerraban a las 12 para el almuerzo. Como no había comedores obreros, cada empleado comía donde podía o se iba a su casa a hacerlo. Reabrían a las dos de la tarde y cerraban a las seis. La noche anterior al Día de Reyes tiendas y quincallas permanecían abiertas para no perderse al cliente de última hora. Era un día fuerte en la recaudación, como lo eran además el Día de los Padres y el de las Madres; el Día del Médico y el de los Enamorados; celebraciones, algunas de ellas, como la de los Padres, instituidas en La Habana por los mismos comerciantes, que sabían también rebajar los precios de sus mercaderías cuando las circunstancias lo aconsejaban.

A esas rebajas se les llamaba realizaciones y se acometían a plazos fijos en algunos establecimientos. Julio, por ejemplo, era el mes de realización en El Encanto, y La Época la hacía en agosto. Por eso se hablaba de «Don Julio» en El Encanto, y se insistía en que el cliente podía hacer «su agosto» en La Época, mientras que J. Vallés, en la calle San Rafael, se ufanaba de ser «la que más barato vende» y Galiano y San Miguel, gracias a La Ópera, se identificaba como «la esquina del ahorro»… simples slogans de campañas que, si bien beneficiaban al cliente, permitían al tendero deshacerse de mucho de lo que parecía no tener salida, vender un traje de baño en pleno invierno o una pieza de lana en lo más crudo del verano. No faltaban los artículos que se expendían a 99 centavos o en cantidades no redondas. Un centavo era entonces un centavo y el comprador esperaba su vuelto junto al mostrador con una feliz sensación de ahorro, sin contar que precios como esos ayudaban a una eficaz circulación de la moneda nacional.

Aunque las tiendas, a medida que avanzó el siglo XX, fueron haciéndose por departamentos, de manera de procurar que el cliente encontrara en ellas casi todo lo que buscaba, las había también especializadas. Si se trataba de loza y cristalería, lo mejor era El Palacio de Cristal, en Neptuno y Campanario; lámparas, las de Quesada, en Infanta y San Lázaro. Para muebles, Orbay y Cerrato, en Infanta y San Martín. La Casa Quintana era ideal para artículos de regalo. Cuervo y Sobrino, en San Rafael y Águila, eran «los joyeros de confianza». Un hombre despertaba admiración si se vestía en Oscar, la sastrería de la calle San Rafael. En esa misma calle, la joyería de Gastón Bared fue en su tipo uno de los mejores establecimientos de la ciudad. Representaba los relojes Omega, Cartier y Breitting, en tanto que la joyería Riviera, de Galiano, tenía la representación de los relojes Rolex y Patek Phillippe; llevó más de 80 años representando las mismas marcas. La Casa Sánchez, en Reina frente a Galiano, distribuía en exclusiva los colchones Windsor. La Nueva Isla, en Monte y Suárez, remitía gratis a quien se lo solicitara el catálogo de novedades que preparaba dos veces al año.

Los comerciantes de una calle se agrupaban en uniones, y esas uniones se agrupaban a su vez en el Conjunto de Calles y Asociaciones Comerciales. Existían la Unión de Comerciantes de Galiano y San Rafael, la de los de Belascoaín, la de los de Reina y Carlos III, la de los de Diez de Octubre y sus anexos… Estaba la que agrupaba a los de las calles Mercaderes, Inquisidor y San Ignacio, y la de los de la Manzana de Gómez.

Contaban esas uniones con un presidente, un secretario y un asesor legal. Ninguna tenía oficinas, sino que radicaban en el comercio del que le tocaba presidirla. De sus reuniones salían las campañas publicitarias, se coordinaba el adorno de la calle en fechas determinadas y en buena medida se fijaban los precios.


Hola ENCANTO  - Adios FIN DE SIGLO


ALBUM RECUERDO del Centenario de las Calles de Galiano y San Rafel 1936 

EL PULSO DE LA CUIDAD
Decía Mañach en 1926 que Obispo era una calle conservadora y recalcitrante que defendía su viejo prestigio con celo conmovedor, y que San Rafael era arribista y nueva rica, en tanto que Galiano y Belascoaín no acertaban a definirse. Pero en la misma fecha llamó «encantadora» a la esquina de Galiano y San Rafael, y la calificó de «lujosa, perfumada y trémula». Precisó el ensayista: «Vía crucis de los instintos… por donde, a la hora “del cierre”, en que la villa se esponja empapada de crepúsculo, discurre quebradamente el mujerío inefable de San Cristóbal».

Se dice que por las numerosas mujeres que se daban cita en la zona para hacer sus compras y ver las vidrieras y también para que las vieran, grupo que se reforzaba con la entrada y salida de las empleadas de las tiendas, es que ese sitio recibió el nombre de esquina del pecado. Sin embargo, Eduardo Robreño y Renée Méndez Capote aseguraban que con tal nombre bautizó antes el periodista Lozano Casado a la esquina de Galiano y Neptuno. Eso poco importa hoy. Lo que resulta verdaderamente significativo es que Galiano y San Rafael se convirtió en el punto comercial por excelencia de la capital. 

CALLE OBISPO 1940's -1950's 


































Hasta 1915, Obispo y O’Reilly fueron en La Habana la meca del comercio y la moda, como lo eran de las secretarías de despacho (ministerios) la banca y los bufetes de prestigio. En Obispo hallaban asiento la mejor heladería, la dulcería más solicitada, la farmacia más confiable, las librerías más actualizadas. Joyerías de nombre como La Casa de Hierro y el Palais Royal, tiendas como La Villa de París y La Francia, y una sastrería reputada como la del padre de Julio Antonio Mella, se localizaban asimismo en esa calle. Una modista de gran fama, madame Laurent, tenía su taller en O’Reilly. La corsetera madame Monin y sombrereras como madame Souillard y las hermanas Tapié, estaban por excepción en la calle Muralla, como madame Marie Copin, en Compostela. Cuando la gran bailarina rusa Ana Pávlova estuvo en La Habana renovó todo su ajuar con esa célebre modista francesa.

No aceptaban las cubanas de la época, pobres o ricas, las confecciones norteamericanas. La seda venía de Francia, el holán y el nansú, la muselina, el organdí y los casimires, de Francia e Inglaterra. Los encajes llegaban desde Bélgica y de España venía la ropa de cama, de hilo puro. Los buenos zapatos se hacían en Cuba, con pieles importadas, por zapateros cubanos. Todo esto cambia a partir de 1915, cuando la esquina de Galiano y San Rafael empieza a ser lo que fue más tarde. Cinco años después, esa esquina era ya el sitio donde se medía el pulso de la ciudad. 

FIN DE SIGLO  en Navidades San Rafel 1950's 
EL ENCANTO en Navidades Galiano y San Rafel 1950's 
LA EPOCA Galiano 1950's 
En 1877 La Ópera abrió sus puertas en Galiano y San Miguel. Veinte años después lo hizo Fin de Siglo en un pequeño local que creció al ritmo de la gran Habana. En 1927 se inauguraba La Época con solo seis empleados; serían 400 en 1957.
  
LA CASA GRANDE Galiano y San Rafael 1926


La primera tienda de que tenemos noticias que funcionó en el área se llamó El Boulevard y ocupó justo el sitio de la hoy ferretería conocida como Trasval. Este escribidor desconoce cuándo se inauguró, pero sí sabe que sus propietarios la vendieron en 1887. Aprovechando el espacio, los nuevos dueños abrieron allí La Casa Grande, que prestó servicio hasta 1937, cuando vendieron a su vez el local, donde se instaló el Ten Cents, comercio minorista de artículos varios, casi todos importados, que desde 1924 tenía su sede en San Rafael y Amistad. Donde hoy se encuentra Flogar estuvo durante años el café La Isla, famoso por sus exquisitos helados. 

El Encanto se inició en 1888 en Guanabacoa. Pasó después a Compostela y Sol hasta que halló sitio en Galiano y San Rafael y creció desmesuradamente. Cuando el fuego asesino lo destruyó en 1961 era la tienda por departamentos más importante del país. Por cierto, es de El Encanto la chaqueta de cuero que luce Che Guevara en la famosa foto de Korda.  


IR A LA HABANA

Se puede vivir en Santos Suárez, Lawton, Arroyo Apolo, el Cerro o cualquier otro barrio de la ciudad, pero el habanero solo reconoce como La Habana el área de Centro Habana y La Habana Vieja. En los días de mi infancia, ir de tiendas era ir a La Habana.
CALLE HABANARE TIENDAS MIXTA 1940'S 

CALLE NEPTUNO 1950's 


 










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http://www.juventudrebelde.cu/columnas/lectura/2010-07-17/de-compras/

escrito y diseño grafico: Arq. Carlos Alberto Fleitas
fotos: Fleitas Cuba Collection  © 2014 Carlos Alberto Fleitas